26 de diciembre de 2007

Confesión de un golfo (Sergei Esenin)




No todos saben cantar,
no todos saben ser manzana
y caer a los pies de otro.
Esta es la suprema confesión de un granuja.

Ando intencionalmente despeinado,
con la cabeza como una lámpara a petróleo.
Me gusta alumbrar en las tinieblas
El otoño sin hojas de vuestros espíritus.
Me gusta que las piedras de los insultos
caigan sobre mí como granizo vomitado por la tormenta.
Entonces es cuando aprieto con más fuerza
el globo oscilante de mi cabezota.


Con qué nitidez recuerdo entonces
la laguna cubierta de hierba y la voz ronca del aliso
Y que en algún lugar viven mi padre y mi madre.
Mis versos les importan un comino,
pero me quieren como a un campo, como a la carne de su carne,
como a la buena lluvia que en primavera ayuda a salir los brotes.
Ellos les clavarían a ustedes sus horquetas cada vez que me lanzan una injuria...

...¡Si sólo pudieran comprender que su hijo es el mejor poeta de Rusia!
¿Acaso sus corazones no temían por él
cuando se mojaba los pies en los charcos del otoño?
Ahora anda de sombrero de copa
y con zapatos de charol.

Pero con el mismo espíritu juguetón de antes.
De aldeano travieso.
Desde lejos saluda con gran reverencia
a las vacas pintadas en los letreros de las carnicerías.
Y cuando se cruza con los coches de la plaza,
el olor a estiércol lo remonta a los campos de su tierra
y está dispuesto a sostener en el aire la cola
de cada caballo
como si fuese la cola de un traje de novia.

Amo mi tierra.
¡La amo con locura!...

18 de diciembre de 2007

* मुताबोर* तेअत्रो म्िको पर गेंते कों सिएर्ता सेंसिबिलिदाद...


Cuando uno piensa que está abajo, zaz!, tarde o temprano tiene que ponerse en pie de nuevo. Así es el mundo de mutabor, el mundo del arista que viene Back for encore, que vuelve por más.

Por eso este teatro es sólo para gente que, gracias a su experiencia de vida, ha desarrollado cierta sensibilidad especial. No es que sea un blog elitista, es que los otros no podrán entenderlo.


Y si todas estas estupideces que he escrito no suenan convincentes, entonces quédese en el teatro y vea, y lea.